Leer el Manual

por Alexis Devenin

Me gustaría preguntarle si cada vez que Ud. compra un equipo tal como un televisor, un laptop, un robot de cocina o una cortadora de pasto, se da el tiempo de leer el manual antes de utilizar el artefacto. En el caso mío, la verdad me cuesta mucho hacerlo. Es que sentarse un par de horas a leer un manual de 20 páginas, obliga a posponer la experiencia de encender y disfrutar el artefacto  recién adquirido. Además, hoy por hoy, los equipos están diseñados de modo que su utilización sea intuitiva, por lo cual no hace mucha falta leer el manual. El problema es que, algunos meses después, cuando algo se desconfigura, volver a dejarlo como estaba no es tan intuitivo. Para entonces, ya nadie recuerda donde quedó el manual del aparato.

En la industria también nos cuesta leer los manuales. Recuerdo una reunión en que un jefe de producción reclamaba indignado porque cada vez que querían producir a cierta velocidad, digamos X [toneladas/hora], el producto salía con defectos, obligándolo a reducir la velocidad de producción. Ello se debía, según este supervisor, a la mala mantención que se le hacía el equipo. A la salida de esa reunión, en la cual el grupo de mantenimiento solo recibió reclamos y mantuvo silencio, fuimos a revisar el catálogo del equipo. En este documento se especificaba que la velocidad de operación del equipo era un 15% inferior a la que pretendía utilizar Operación. Con este argumento volvimos a la próxima reunión. Entonces cambió el tono del jefe de operación: “en realidad eso lo sabemos, pero necesitamos que nos ayuden a que el equipo pueda operar a esa velocidad para lograr la meta productiva”. Bueno, eso es bastante distinto a golpear la mesa indignado porque se estaba haciendo mal el trabajo. Para eso nos sirvió leer el manual.

En otra línea productiva, había una máquina de amarre de producto que fallaba frecuentemente por trabamiento de sus mecanismos. Esto llegaba a interrumpir el proceso productivo prácticamente todos los turnos. Los tiempos de detención estaban siendo muy altos debido a las fallas en esta máquina. Como ingeniero de mantenimiento asignado al área, se me encargó investigar el tema. Pedí el catálogo, y en la segunda página decía que cada 4 horas había que detenerse algunos minutos a limpiar con aire comprimido los elementos para evitar atascamientos, y cada dos turnos debía hacerse una limpieza más profunda. Esta respuesta no le gustó al Jefe de Operación: “Esto es como el manual del auto, que dice que hay que llevarlo a mantención cada 10 mil kilómetros, es una exageración”. En realidad, su argumento le juega en contra. Si bien a nadie le gusta gastar tiempo y dinero llevando a mantención el vehículo cada 10 mil kilómetros, esa es la forma de asegurar que el vehículo no falle. Es parte del costo de tener un vehículo.

La mayoría de las fallas frecuentes se encuentran explicadas en los manuales de los equipos. Leer el manual es más rápido y barato que contratar un estudio de elementos finitos o traer un técnico que no habla español para que nos diga en otro idioma lo mismo que dice el catálogo. De todos maneras, preferimos hacer este tipo de cosas. Probablemente sea por que leer manuales es francamente aburrido.

VER PDF DE LA NOTA

© Copyright 2019. Mantenimiento Mundial. All rights reserved. Powered by Pensar la Web.